Leyendas del pueblo mágico de Loreto B.C.S.
Alumna: Avelino Peralta Viviana
Materia: TICS
Unidad 4: Espacios virtuales de trabajo
Actividad de aprendizaje 14
fecha: 02/10/2021
En 1699, el padre Francisco María Píccolo,
introducido por un indígena cochimí converso Francisco Javier, fundó en una
zona llamada Viggé Biaundó al suroeste de Loreto, la Misión de San Francisco Javier; sin embargo, por los continuos
ataques de los naturales, la abandonó en 1703.
Ese mismo
año, el padre Juan de Ugarte intentaría restablecerla. Una vez allí, despidió a
sus soldados y se quedó solo, a merced de los naturales, quienes poco a poco
regresaron a la doctrina y a las labores de la misión. Ugarte se convertía en
leyenda:
Un día
preguntó a un grupo de insolentes, quién era su mejor luchador; identificado,
le tomó del brazo y apretó hasta que gritó de dolor. En otra ocasión, se topó
con chimbiká, un peligroso felino de la montaña, considerado sagrado. Ugarte lo
mató de una pedrada; los cochimíes le admiraron y respetaron.
Agobiado por tanta carencia, Salvatierra propuso
abandonar California; Ugarte se arrodilló ante la Virgen de Loreto y prometió que él jamás abandonaría su
puesto; tal decisión salvó las misiones.
En San
Javier, Ugarte construyó represas y canales para riego; sembró cereales, plantó
árboles frutales y vides, elaborando el primer vino de California; la misión
era autosuficiente, pero en condiciones adversas, participó con los indios de
la misión en la pesca y recolección de frutos y raíces. También introdujo
la ganadería, la explotación comunal del campo, oficios y, bajo su dirección,
construyeron la iglesia, sus casas, un hospital y escuelas.
En 1717
muere el padre Salvatierra y el padre Ugarte lo sustituye como Superior de la
California, continuando infatigable la fundación de misiones, exploraciones por
tierra y por mar, en la balandra que construyó con sus neófitos, amén de la
enseñanza del Evangelio. Gran intelectual y catedrático, dedicó 30 años su vida
a los ‘indios californios’, hasta su muerte, el 29 de diciembre de
1730. Por su obra, el padre Francisco Javier Alegre le llamó “Apóstol,
Padre y Atlante de la California”.
Catorce
años después de su muerte, el padre Miguel del Barco inició la construcción de
la actual iglesia de San Francisco Javier,
la cual concluyó en 1758; allí descansan los restos del legendario padre
Ugarte. (Jesús Alonso, 2017)
Leyenda
de la Piedra Negra de Nopoló
Dice la leyenda, que, en la época del buceo de perlas en el
mar de California, salieron un día de abril la armada de buzos loretanos, entre
los cuales, el buzo Liango se dirigió en. su embarcación a las playas de
Nopoló, donde inició el buceo de conchas, de las que obtuvo algunas y ante la
presencia de una enorme mantarraya no pudo continuar dicha actividad. Al
trasladarse a la playa y revisar su escaso producto, se sorprende al encontrar
una perla del tamaño de un huevo de paloma de siete milímetros de diámetro y de
un color negro azabache deslumbrante. Ésta se la vendió, en el año de 1925, al
gerente de la salina del Carmen, el francés Gabriel Milhé, quien se la mostró a
Jorge Von Borstel, comerciante de La Paz, que asombrado por la perla la compró
en siete mil pesos; posteriormente Von Borstel hizo un viaje a París, Francia,
donde logró venderla en once mil dólares, a la casa Rosenthal Freres. A los
cinco meses, Von Borstel recibió una carta de Rosenthal, donde le informa que
la perla le había sido vendida a un judío ruso en veintiocho mil dólares quien
dijo, al comprarla, haría un buen negocio con ella ¿En dónde estará La Perla
Negra de Nopoló? Así, se menciona que el destino final de esta joya fue adornar
la corona real de una reina europea.
El casamiento Moqui
La manera de realizar los casamientos indígenas en las
comunidades de Loreto, se iniciaba entregando el novio a la que pretendía como
esposa, una bandeja de madera, que en lengua monquí llamaban oló, si ella la
admitía era señal de consentimiento; para confirmarlo ella correspondía con una
pequeña red para pescar y con esta mutua entrega de presentes se daba por
celebrado el casamiento, sin más trámites ni complicaciones. Sin embargo, no
existía la poligamia, la cual sólo podía ser ejercida por los altos jefes.





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